| 29 de Mayo de 2009
Este boletín también se puede leer en alemán, árabe, francés, griego, hebreo, inglés e italiano. Escoge el idioma que prefieras en la pestaña superior derecha.
Introducción
El Movimiento Free Gaza [http://www.freegaza.org] es un grupo activista por los derechos humanos que, en agosto de 2008, consiguió anclar en el puerto de Gaza los primeros barcos internacionales en 41 años de aislamiento de la franja. Ahora estamos preparando una nueva expedición para apoyar a la población de Gaza, que sigue sufriendo debido al asedio israelí.
La situación actual de Gaza se explica en una serie de vídeos disponibles en francés, inglés e italiano en esta página (próximamente, también en español):
http://freegaza.org/en/links-a-gaza-info/videos
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También podéis dar una mano realizando traducciones del inglés al español, una tarea fundamental para poder multiplicar el impacto mediático del proyecto. Si te gustaría colaborar como traductor o traductora, escribe un mensaje a: friendsofgaza[en]gmail.com
Gira de conferencias en Europa de Ewa Jasiewicz y Caoimhe Butterly
Ewa y Caoimhe (pronunciado Cuíva), las dos coordinadoras de Free Gaza que han estado trabajando sobre el terreno en la franja, están en estos momentos realizando una gira de conferencias por Europa con el fin de sensibilizar sobre la situación actual en Gaza y ofrecer un testimonio de primera mano sobre las masacres del pasado diciembre y enero. Además de dar testimonio del sufrimiento del pueblo gazatí, están estableciendo vínculos con muchos grupos interesados en entablar lazos directos de solidaridad con grupos que están en Gaza. Entre ellos, cabe destacar escuelas, trabajadores de ambulancias, profesionales del campo de la educación y sindicalistas.
Ewa y Caoimhe esperan ofrecer un ‘puente’ que genere un lazo directo entre escuelas, personal paramédico, universidades y otros grupos, que ayudarán a consolidar cuando vuelvan a Gaza el mes que viene. Ambas explican que es importante acabar con el sentimiento de tremendo aislamiento que sienten tantos gazatíes y que los lazos de solidaridad son una forma concreta de desafiar el asedio de Gaza. En nuestra página web se puede escuchar una de las presentaciones de Caoimhe (en inglés): [http://www.freegaza.org/en/home/56-news/879-eye-witness-gaza-2009]
Reflexiones sobre la pérdida del Dignity
Ramzi Kysia
En la mañana del 4 de mayo de 2009, el barco insignia del Movimiento Free Gaza, el Dignity, se hundió cerca del puerto chipriota de Larnaca. Debido a una tormenta sobre la isla, el barco chocó contra el dique y se abrió un gran agujero a estribor. Mientras intentábamos remolcarlo a un lugar más seguro, le entró más agua de la que pudieron drenar las bombas y se sumergió en el mar.
Derek Graham, uno de los organizadores de Free Gaza y primer oficial del Dignity, trabajó duro para arreglar la nave pero, finalmente, la madre naturaleza pudo más. “No me quedó otra cosa que mirar”, explicó Derek tras el incidente. “Era un barco resistente y luchó duro. Cumplió con lo que pedíamos de él. Mientras yo miraba, el barco crujía y aullaba, batallando por mantenerse a flote. Lanzando un último grito, el puente de mando se derrumbó y la pasarela se separó de la estructura principal. Después, la calma”.
Durante seis meses, el Dignity soportó amenazas e intimidaciones de uno de los Estados militares del mundo más poderosos. Se mantuvo firme ante un intento deliberado de hundirlo en diciembre, cuando un buque de guerra de la armada israelí lo embistió tres veces mientras intentaba alcanzar la franja de Gaza, asediada y asolada por la guerra, para hacer llegar a un grupo de doctores y ayuda médica de emergencia.
Se mantuvo firme las cuatro veces que cruzó el Mediterráneo para llegar a Gaza, con sus bodegas cargadas de toneladas de unos suministros muy necesarios y la cubierta ocupada por decenas de trabajadores por la defensa de los derechos humanos, doctores, periodistas y diputados.
El Dignity era algo más que madera y acero. Para aquellos y aquellas que lo amábamos, que viajamos en él, que nos preocupábamos por él, era algo realmente especial. Simbolizó la alegría de que internacionales y palestinos pudieran finalmente entrar y salir de Gaza sin tener que someterse al control y acoso de Israel. Sus viajes fueron grito y esperanza ante los ojos de un mundo indiferente y un augurio de que la Gaza asediada estaría algún día abierta a quien quisiera visitarla y comerciar con ella, igual que cualquier otro puerto del Mediterráneo.
Como dijo Greta Berlin, cofundadora del Movimiento Free Gaza, cuando el barco se hundió: “Hasta el último momento, el Dignity fue un barco que hizo honor a su nombre”.
Lo echaremos siempre de menos.
Situación actual en Gaza
Vittorio Arrigoni
Aquí, en Gaza, el plomo ya no se está fundiendo, pero no por eso está dejando de dispararnos.Los túneles de Rafah –la única vía para conseguir alimentos y productos básicos para la población civil, prisionera de un brutal asedio– están siendo bombardeados de vez en cuando, enterrando a mineros palestinos; los francotiradores israelíes disparan a diario contra los campesinos que intentan trabajar las tierras cercanas a la frontera.
A primera hora de la mañana, aquí, frente al puerto, me han despertado unos tiros de artillería de la armada israelí contra unas rudimentarias barcas de pesca palestinas para evitar que faenaran más allá de unas cuantas millas de su propia costa.
Cerca de la franja costera quedan muy pocos peces; el agua da pocos frutos debido a la contaminación y la sobreexplotación. Durante los últimos dos meses, una docena de pescadores han sido secuestrados y llevados a Israel. Sus barcos han sido confiscados porque fueron más allá de dos kilómetros y medio de la costa.
Los pescadores que faenan corren un alto riesgo de morir mientras intentan ganarse la vida. Sobrevivir tampoco es más fácil en tierra: Israel está disparando cada vez más al este de Jan Yunis. Y en caso de que disparar contra civiles desarmados no fuera suficiente, las fuerzas israelíes están jugando a la piromanía: cruzan la frontera y prenden fuego a los campos palestinos, especialmente de cebada y trigo, de cuya cosecha dependen los ingresos de cientos de familias.
Durante las últimas masacres, los bombardeos israelíes destruyeron o dañaron 21.000 edificios civiles. Ahora, hay 100.000 palestinos sin hogar, en una situación que recuerda a la Nakba –la catástrofe– de 1948.
La reconstrucción es un espejismo, ya que está prohibido importar cemento y material de construcción. Las autoridades israelíes sostienen que estos suministros vitales se utilizarían para construir túneles en Rafah, a pesar del evidente deseo de los gazatíes de reconstruir sus hogares y darles una vida a sus hijos.
Tampoco se puede importar a Gaza la mayoría de productos. Israel ha aprobado una lista de apenas unos 40 tipos de productos, lo cual supone un tremendo recorte comparado con los 3.000-4.000 autorizados antes del asedio.
En las calles, es habitual ver a multitud de niños vendiendo perejil o menta y vestidos con sucios harapos. ¿Quién sabe lo que les sucedió a sus familias durante las masacres?
Condenados a un cruel castigo por el delito de no desear sucumbir ante un opresor mejor armado, los palestinos llevan 61 años resistiendo, relegados por la política mundial al aislamiento.
Mirando al horizonte, aquí, en el puerto, espero ya a la sociedad civil que lucha por la paz y los derechos humanos, y que espera traer toda su solidaridad con una valiente flotilla.
Resistamos y sigamos siendo humanos.
En la web hay otro artículo sobre la situación actual en Gaza escrito por Natalie Abou Shakra (en inglés)
Flota Hope
Greta Berlin
Cuando el Dignity se hundió, muchos de nuestros simpatizantes estaban consternados y preocupados por que el hundimiento de nuestra nave insignia hubiera también ahogado nuestra esperanza de seguir con los viajes a Gaza. Dos días antes de que el barco crujiera y desapareciera bajo las aguas, dos israelíes habían parado a nuestro primer oficial, Derek Graham, y le habían dicho que esperaban que el Dignity se hundiera. Muchos de vosotros y vosotras nos habéis escrito, convencidos de que ‘el hundimiento del Dignity’ fue algo deliberado, un acto cometido por alguien a quien le aterrorizaba la idea de que nuestras pequeñas acciones de resistencia estuvieran empezando a influir en la opinión pública.
Ninguno de los que estamos trabajando sobre el terreno en Chipre puede decir con total seguridad qué sucedió. Lo único que sabemos es que ya no hay barco. Pero todos los que hemos estado trabajando en este proyecto durante los últimos tres años os podemos prometer una cosa: no vamos a dejar de enviar barcos a Gaza.
Puede que haya un retraso hasta que encontremos otra nave, pero nada nos detendrá. En estos momentos, el grupo de proyectos está barajando posibles fechas en junio para los dos barcos que ya tenemos, además de un posible barco de carga o de pasajeros si podemos comprar uno a tiempo. Aunque aún no estamos preparados para anunciar una fecha concreta, creemos que podremos hacerlo dentro de una semana.
¿De qué dependerá esa fecha? ¿Cuántas personas podrán subir a bordo? ¿Quiénes son las personas de perfil mediático que subirán a los barcos? ¿Y qué tipo de declaración deseamos enviar al mundo que ha dado la espalda a los palestinos, avergonzado de dar la cara por las últimas víctimas de la Segunda Guerra Mundial? Todas éstas son preguntas que iremos respondiendo durante el verano.
Boletín del Movimiento FreeGaza: [http://www.freegaza.org/es/portada/boletin]
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